
El verano en Lima trajo consigo una serie de cambios en los hábitos de las personas, sobre todo en mi, ya que el frió no se apoderará mas, (al menos estos tres meses), de esta chica, haciéndome extrañar cuerpos calientes bienvenidos en otros lugares....ni chocolatitos que además de subirme la temperatura hacen subir la aguja en la balanza, y sobre todo que el calor de la estación me arroja de la cama lo mas temprano posible...aunque estando muy insomne estas días, lo pegajosa de mi piel no soporta las sabanas pasada las 7 AM.
Mi paseo por las calles, el viaje en combi con la cabeza dándose ligeros golpecitos en la ventana al ritmo de estos destartalados vehículos, me hacen divagar en mil visiones, mas aun cuando abriendo los ojos de rato en rato, observo desde mi butaca movediza el colorido de las avenidas, y, sobre todo cuando veo las carretitas llenas de frutas estáticas con el vendedor a lado leyendo su diario chicha. Aquellas sí que representan un cuadro citadino de la naturaleza, un bodegón de la calle, un conglomerado de frutas de estación, con la balanza haciendo equilibrio en la otra esquina de la carreta ambulante. Con la vista llena de naranjas y manzanas, mi paladar en este ardiente calor es cuando desea algo jugoso, dulce, con textura, sensual que pueda ingresar no solo a refrescar mi cuerpo, si no también a deleitarme la vista con su color excitante, la lengua con su sabor fresco y tropical a la vez, y mi terrible olfato que solo se atrapa con el endulzante aroma de ella....Si, es la sandia...quien no le ha atribuido mas cualidades inconscientemente a dicho fruto...si tan su solo color es un motivo llamativo, como no ceder a su dulzura en los veranos de Limeños, como no llevarla a la playa cada fin de semana, como no tenerla en la refri, como no limpiarle las pepitas tan esmeradamente para que el abuelito no se atore? ....Pero esto es solo el inicio del relato del redescubrimiento de aquel fruto......
Quizás su origen en tierras cálidas y desérticas del África, la inundó de propiedades refrescantes, esto no es un aforismo, solo es mi especulación, pasada la media noche, cuando mis necesidades afectivas me llevaron directo a la cocina a darle un mordisco a algo, pero al no encontrar manzanas....solo la sandia podía tranquilizar mis deseos abstracto-calurosos de media noche. No solo afirmo que mi mente se dedicó a concentrase en cada mordida, si no a observar con deleite que cada ángulo del trozo cortado representaban formas y siluetas, y en cada dos centímetros el tono rojo de su pulpa iba cambiando de matiz, se hacia mas frió llegando a la cáscara, y por el extremo el tono maduro de un color cálido, me ponía la carne trémula!..como no mirarle el corazón...carmesí y bermellón puros..bueno casi..por que la luz afectaba el matiz según el movimiento de mi mano, su textura, su tejido vivo!, podía hundir mi meñique sobre ella y su sonido minúsculo de craquelado...me regresaba al estado inicial de afectiva y pasional esa noche.....Concluido, la sandia es trémula.. y la carne también......
Pd. 1.....el cine también tiene su cuota sandiesca....para curiosos dar una click aquí:
http://www.elseptimoarte.net/foro/index.php/topic,4790.0.html
Pd. 2.....agradecimiento especial al colaborador que avivó la sensación,
por la critica a la foto, y por el dato de la peli.
Mi paseo por las calles, el viaje en combi con la cabeza dándose ligeros golpecitos en la ventana al ritmo de estos destartalados vehículos, me hacen divagar en mil visiones, mas aun cuando abriendo los ojos de rato en rato, observo desde mi butaca movediza el colorido de las avenidas, y, sobre todo cuando veo las carretitas llenas de frutas estáticas con el vendedor a lado leyendo su diario chicha. Aquellas sí que representan un cuadro citadino de la naturaleza, un bodegón de la calle, un conglomerado de frutas de estación, con la balanza haciendo equilibrio en la otra esquina de la carreta ambulante. Con la vista llena de naranjas y manzanas, mi paladar en este ardiente calor es cuando desea algo jugoso, dulce, con textura, sensual que pueda ingresar no solo a refrescar mi cuerpo, si no también a deleitarme la vista con su color excitante, la lengua con su sabor fresco y tropical a la vez, y mi terrible olfato que solo se atrapa con el endulzante aroma de ella....Si, es la sandia...quien no le ha atribuido mas cualidades inconscientemente a dicho fruto...si tan su solo color es un motivo llamativo, como no ceder a su dulzura en los veranos de Limeños, como no llevarla a la playa cada fin de semana, como no tenerla en la refri, como no limpiarle las pepitas tan esmeradamente para que el abuelito no se atore? ....Pero esto es solo el inicio del relato del redescubrimiento de aquel fruto......
Quizás su origen en tierras cálidas y desérticas del África, la inundó de propiedades refrescantes, esto no es un aforismo, solo es mi especulación, pasada la media noche, cuando mis necesidades afectivas me llevaron directo a la cocina a darle un mordisco a algo, pero al no encontrar manzanas....solo la sandia podía tranquilizar mis deseos abstracto-calurosos de media noche. No solo afirmo que mi mente se dedicó a concentrase en cada mordida, si no a observar con deleite que cada ángulo del trozo cortado representaban formas y siluetas, y en cada dos centímetros el tono rojo de su pulpa iba cambiando de matiz, se hacia mas frió llegando a la cáscara, y por el extremo el tono maduro de un color cálido, me ponía la carne trémula!..como no mirarle el corazón...carmesí y bermellón puros..bueno casi..por que la luz afectaba el matiz según el movimiento de mi mano, su textura, su tejido vivo!, podía hundir mi meñique sobre ella y su sonido minúsculo de craquelado...me regresaba al estado inicial de afectiva y pasional esa noche.....Concluido, la sandia es trémula.. y la carne también......
Pd. 1.....el cine también tiene su cuota sandiesca....para curiosos dar una click aquí:
http://www.elseptimoarte.net/foro/index.php/topic,4790.0.html
Pd. 2.....agradecimiento especial al colaborador que avivó la sensación,
por la critica a la foto, y por el dato de la peli.
